Es un taller dedicado a trabajar el agotamiento y el cansancio no con una idea de combatirlo sino con una finalidad de acogerlo y darle una escucha profunda de su presencia en nuestra vida.
Vivimos en una sociedad donde tendemos a anestesiarnos ya sea con bebidas o experiencias como paliativos que nos sumergen a estados dopamínicos (satisfacción inmediata pero no prolongada) y en realidad son caminos de huida para no sentir y no dar presencia a lo que estamos viviendo.